18 ago. 2015

EMBRUNMAN: ¡HAY QUE VIVIRLO!


Si, sin duda la prueba del año. Si, sin duda el Ironman con MAYUSCULAS. Siiiiiiii, soy Finisher del EMBRUNMAN.



La verdad es que parece mentira que haya conseguido cruzar la línea de meta. Mirando hacia atrás veo que se me paso volando, y eso que casi se me fue a las 14 horas pero estoy feliz y solo volver a recordar lo vivido me llena de satisfacción.

El tiempo aquí es lo de menos: eso es lo que me decían los que ya habían probado este IM de veteranos, y desde luego que sí, más cuando se mezclaron dos aportaciones extras para la propia dureza del IM: lluvia y frio.

La llegada hasta el día X ha pasado volando, ahora en la memoria solo quedan las cosas positivas y cuesta recordar los madrugones, los encajes de bolillo para sacar entrenamientos, los hoy “No puedo que tengo que entrenar” y la falta de horas por todos los lados. Ahora en la memoria solo quedan las salidas en bici, esas tiradas por la casa de campo a deshoras y muchas cosas más que hacen que dentro de la locura de día se pueda sacar horas para entrenar Embrunman.

La compañía en este IM ha sido excelente, pero claro que he echado de menos a fieles seguidores que nos acompañaron en nuestras primeras andanzas y que ahora desde la lejanía nos apoyaron y motivaron. En este IM todos éramos corredores y ninguno pomponeros pero que bien nos lo hemos pasado: Aznar´s brothers, David & me. No hemos dejado de reír en ningún momento y la verdad es que han sido 5 días maravillosos: gracias chicos por todo!

 
 
 
El día de la prueba da para mucho que contar y es difícil resumir tanta emoción, endorfinas y experiencias. El madrugón aquí es de aúpa. Nos alojamos en un sitio precioso, una fortaleza, patrimonio de la Unesco que sin duda te aísla de los nervios pre-IM. Llegamos a Embrun a las 5:00 am, madre mía que horror ese madrugón. Las cosas que tienes que dejar en la T1/T2 es como si te fueras de expedición al Everest. Sabíamos que nos llovería pero ni por asomo podíamos imaginar el frio que íbamos a pasar, desde luego de haberlo sabido habríamos salido de invierno: wind, botines y de largo. Pero claro quién va a pensar que la temperatura media sería de 12ºC!!!!

La natación es una pasada. Salir de noche en esa piscina gigante donde el amanecer te da los buenos días en Embrun es………INDESCRIPTIBLE! Solo esa experiencia hace que merezca la pena. Tras una natación limpia y muy cómoda en donde fue el único lugar en donde no pase frio salimos a la T1.

En la T1 empieza el montaje de ropa: mallot corto (como eche de menos el largo), manguitos de invierno, chaleco, puf, guantes cortos, guantes largos, calcetines, comida como para 2 días y mucha ilusión.

La bici empieza con una subida de 7 kilómetros pero el paisaje te hace olvidarte de todo, vas subiendo a medida que dejas el lago lejos, muy lejos y tu cada vez más alto. El frio es interesante pero la adrenalina es mayor. Después todo son subidas y bajadas, nada de llano y paisajes alpinos de postal.

Empezó a llover a las 10 am, al principio dando tregua y dejando disfrutar a tope de la subida del Izoar. La animación aquí es brutal y en cada puerto o pueblo el público se vuelva en vitorear tu nombre: que pena no saber francés pero solo con el griterío las energías te impulsaban a seguir.

Al subir al Izoar paré. Me comí un bocata y un batido de HC además de ponerme chubasquero y dos pares de guantes y periódicos para la bajada. El frio era salvaje y empecé a tiritar sin control durante 40 kilómetros, ese frio ya no se fue de mi cuerpo hasta que cene una sopa y me tome una ducha bien calentita por la noche.

A los kilómetros desde el Izoar  hasta Embrun, 88 kilómetros, les acompañan 3 puertos de 3-4 kilómetros excepto el último  que es de 7 kilómetros, justo antes de bajarte de la bici.

Cuando llegamos a Embrun dejó de llover y fue la temperatura perfecta para correr. A pesar de la lluvia que cayó, el público está ahí, animándote y gritando tu nombre. Es increíble el recorrido del maratón.  Se pasa por el pueblo, al lado del lago donde se nada y por un rio.

La llegada a meta es indescriptible, después de todo lo pasado, disfrute a tope. La primera vuelta me vi fuerte y a la vez que disfruté muchísimo del ambiente también lo hice de sensaciones a pie. Además me crucé con Pablo y al poco con David: que alegría verle y saber que estaba ahí. La segunda vuelta ya el ritmo se puso de IM, fui unos cuantos kilómetros con un español que lo hacía por segunda vez pero al final me marche en el kilometro36 o 37. No me di cuenta del tiempo que llevaba, estaba disfrutando tanto que se me escapó el sub 4 horas. Pero la verdad no importa, es el segundo IM que disfruto tantísimo con el público (el primero fue Roth).

Al cruzar la meta, esos 200 metros de antes, madre mía ¡!!!! Quieres que se pare el mundo. Ahí estaba el trio: Aznar´s brothers y David.

Vaya que rápido pasó todo.

En cuanto a la organización, muy buena. Se nota que llevan más de 30 ediciones. Pero si me gustaría aclarar algunas dudas que tuvimos nosotros: el vaso en carrera no hay que llevarlo, te dan de todo sin tener que llevarlo. Los avituallamientos en bici están cada 15 kilómetros ya pie cada 2-2.5 y están bien organizados. En la bici es cierto que algunos te los pasas si no vas atento. Señalizaciones, voluntarios y kilometraje marcado en carrera muy bueno.

Sin duda un IM para hacer doble muesca y pensar en repetir.

Ahora relaxing time pero creo que si todo va bien y el cuerpo quiere será por breve tiempo.

EMBRUNMAN has hecho volver a recordar sensaciones ya olvidadas. Con este van 5 y seguro que iremos a por el 6 IM!!!!!